ARAGÓN Y CASTILLA

En Carretera y Mantel nos adentramos en la Península para conocer una tierra de fronteras que goza de lugares dignos de ser visitados al menos una vez en la vida.

Viajamos hasta el suroeste aragonés para ir serpenteando entre tierras aragonesas y castellanomanchegas. Este espacio geográfico nos ofrece numerosas ofertas turísticas como rutas senderistas, visitas a monumentos históricos, avistamiento de aves… todas ellas pensadas para recuperar el contacto con la naturaleza y para desconectar del estrés diario que nos produce la ciudad.

La idea de este itinerario es una ruta circular que cada uno puede adaptar y variar según su propia organización; además, estos destinos pueden disfrutarse en familia o en pareja, tú decides.

Las zonas que vamos a conocer pertenecen al Sistema Ibérico y a la Meseta Central, por lo que en ocasiones tendremos que atravesar puertos de montaña y sinuosas carreteras que, aunque a priori no facilitan el turismo, te permiten disfrutar tranquilamente del paisaje y de la conducción.

Antes de empezar  nuestra aventura hablaremos de los alojamientos. En esta zona no existe una gran oferta, pero ello no quiere decir que no existan o que los existentes no sean de calidad. Desde Carretera y Mantel te damos dos buenas opciones que por su situación son las más idóneas para establecer la base de operaciones: El hotel Cien Balcones, situado en la ciudad de Daroca y el albergue Allucant, a las faldas de la Laguna de Gallocanta, si prefieres mayor tranquilidad. Y además dentro de muy poco tiempo el hotel La Lozana, Palacio de Infanzonia abrirá sus puertas en la localidad de Used.

Comenzamos conociendo la Ciudad de Daroca  capital de la comarca del Campo de Daroca, situada en pleno Valle del Jiloca. Para llegar hasta ella tendréis que hacerlo a través de la Autovía Mudejar A-23, donde a unos 68 kilómetros de Zaragoza tendremos que tomar la salida 210 hacia la A-1506, carretera que seguiremos durante unos 12 kilómetros para llegar hasta nuestro destino.

Fundada por los musulmanes, alrededor del año 800, alcanzó en la Edad Media una gran importancia convirtiéndose en referencia comercial y cultural del Reino de Aragón. De aquella época tan esplendorosa se toman hoy dos de sus eventos más representativos: Las fiestas del Corpus, que se celebran en el mes de mayo y la Feria Medieval, el último fin de semana de julio, donde la ciudad adquiere aspecto de villa medieval.  No obstante, cualquier  momento  es bueno para perderse por sus calles adoquinadas y empaparse de su historia. Para los más andariegos os recomendamos la ruta del castillo y las murallas, a través de la cual podréis disfrutar de unas espectaculares vistas del municipio. Un monumento con casi cuatro mil metros de trazado y ciento catorce torreones ¿Te animas a contarlos? El itinerario es circular pero se aconseja empezarlo desde la Puerta Baja hacia el Cerro de San Cristóbal, su duración son aproximadamente dos horas de paseo que discurren por terreno en gran parte agreste.

Nuestra siguiente parada es el municipio de Anento situado a unos 20 kilómetros de Daroca; para llegar hasta él desde allí tienes dos opciones: La primera es tomar la A-1506 y a unos  catorce kilómetros tendremos que tomar el desvío por la CV-927 dirección Lechón desde donde tomaremos dirección Anento y en menos de 6 kilómetros llegaremos a nuestro destino.
La otra opción es tomar la N-234 por la que atravesaremos distintas localidades hasta llegar a Báguena, donde tomaremos el desvío hacia Anento. Se trata de  una pequeña localidad llena de encanto y con una cuidada tradición arquitectónica. Cuenta con una oficina de turismo situada en la entrada del pueblo, abierta en horario de 11:00 a 13:30 y de 17:00 a 19:30, de martes a domingo en verano y los fines de semana y festivos el resto del año.  Aquí  podrás informarte sobre cómo visitar la Iglesia de San Blas o el Castillo.

Pero no solo de monumentos vive Anento, este municipio goza además de una espectacular naturaleza cuyo mayor reclamo es el Aguallueve, un manantial que cae continuamente en forma de gotas de agua creando un paisaje de musgo y pequeñas grutas. Esta agua se recoge después en una balsa que después se canaliza para el riego de campos y huertos.
Para llegar hasta él seguiremos el camino que sale desde la plaza del pueblo y que está perfectamente señalizado. Es un sendero que cruza entre bosques y sin dificultad alguna. Caminando tranquilamente llegaremos hasta el entorno del famoso manantial, donde el intenso turquesa del agua de la balsa seguro te sorprenderá.
Junto a las pequeñas grutas continua una estrecha senda que nos conduce al Torreón Celtíbero, o Torreón de San Cristobal, datado sobre los 200 a.C y sobre el que tendrás una maravillosa vista panorámica de todo el valle y, por supuesto, del pueblo. Desde el Aguallueve puedes visitar también el citado Castillo o visitar primero este y después el manantial pues se trata de una ruta circular.

Nuestra siguiente parada nos lleva un poquito más al sur, concretamente a Peracense para visitar su característico castillo. Desde Anento distan unos 65 kilómetros, la mayoría discurrirán por la A-23; si seguimos esta ruta llegaremos hasta Ródenas donde desde allí tendremos que seguir las indicaciones para llegar al castillo. Si decidimos llegar a Peracense desde cualquier otro municipio de nuestro viaje también podremos hacerlo por carreteras comarcales con las que podremos disfrutar del paisaje que nos ofrece la Sierra de Caldereros. Como decía tomaremos la A-23, partiendo de Anento; una vez en la autovía continuaremos por ella hasta la salida 160 para incorporarnos a la TE-V-9024 dirección Villafranca del Campo y de allí a Peracense.

Para llegar hasta el mismo castillo tendremos que atravesar el pueblo y continuar por la misma carretera; unos kilómetros después el Castillo de Peracense aparecerá ante nosotros. Este monumento histórico cuenta con aparcamiento donde estacionar. Para visitarlo existen diferentes horarios según la época del año que os facilito en este enlace.
El precio de la visita son 3€ por persona e incluye una visita guiada que no es obligatoria seguir pero sí te revela datos curiosos sobre la construcción, restauración o el característico color. Además en el patio encontraremos una exposición de armas de asedio medievales. Este castillo vuelve  a cobrar vida en la recreación y mercado medieval que se realiza en él en el mes de agosto, entorno a los días 5, 6 y 7.

Tras este alto en el camino viramos hacia el norte hacia Orihuela del Tremendal. Para llegar desharemos el recorrido hasta Bronchales  y en el cruce en el que anteriormente dejábamos la A-1511 para tomar la TE-904 giraremos hacia la izquierda para continuar por la A-1511 que nos lleva directamente hasta el municipio. Allí podemos pasear por sus calles, descubrir sus rincones, visitar su Iglesia o tomar unas tapitas cerca del río Gallo. Un municipio en el que parece haberse detenido el tiempo y que intenta preservar su arquitectura civil. No podéis dejar de visitarlo.

La siguiente parada es un paisaje de película: El Castillo de Zafra, escenario de la serie Juego de Tronos.
Este castillo del siglo XII no sólo se caracteriza por su peculiar perímetro y el color de sus muros, también por ser una pieza clave en la historia.  El castillo celtíbero es de propiedad privada, por lo que tan solo se puede visitar su exterior.

Situado en el municipio de Campillo de Dueñas,  para llegar hasta él recorreremos las laderas de la Sierra de Caldereros y bien podremos acceder desde Campillo de Dueñas o desde Hombrados. Puesto que nuestra anterior parada era Orihuela del Tremendal, en este caso tomaremos la opción de Hombrados. La distancia que separa estos dos puntos es de unos 47 kilómetros. Para llegar a Hombrados tomaremos la A-2708 (que se convierte en CM-2112) dirección el Pobo de Dueñas, hasta encontrarnos con el cruce con la N-211. En ese cruce giraremos hacia la izquierda, dirección Molina de Aragón, y nos mantendremos en dicha carretera alrededor de unos 4 kilómetros; a esa altura nos saldrá un desvío a la derecha hacia Hombrados.  Una vez lleguemos al pueblo seguiremos las indicaciones hacia el castillo; atravesaremos la localidad para tomar una pista de tierra durante 6 kilómetros; según avancemos divisaremos el castillo al fondo. Si decidimos ir por Campillo de Dueñas tendremos que hacerlo atravesando la Calle Mayor del municipio y tomando, nuevamente, una pista durante unos 5 kilómetros.

Los alrededores del Castillo son de gran interés geológico, así que te invito a que los visites porque además de ofrecerte diferentes vistas de la fortaleza también encontarás información sobre los accidentes geográficos sobre los que se asienta y unas espectaculares vistas de toda la Sierra de Caldereros.

Seguimos nuestra ruta hasta llegar a la mayor laguna de Aragón, no es otra que la Laguna de Gallocanta. Situada a unos 1000 metros de altitud se caracteriza, entre otras cosas, por su salinidad debido a su alimentación subterránea de agua. Reserva Natural y refugio de una diversidad de aves migratorias pero sobre todo parada obligada en los meses de octubre a febrero de las grullas procedentes del norte de Europa.

Junto a la laguna existe un completísimo centro de interpretación donde podrás aprender más sobre todas las aves que en ella puedes encontrar y sobre la situación e importancia de la laguna.

Para llegar hasta aquí, partiendo desde Campillo de Dueñas, seguiremos por la carretera GU-417 dirección La Yunta durante 28 kilómetros hasta encontrarnos con el cruce, no muy bien señalizado, con la A-211. Ahí giraremos a la derecha y nos mantendremos durante 12 kilómetros hasta llegar al desvío dirección Gallocanta que quedará a nuestra derecha. Esa carretera nos conducirá hasta el mismo pueblo y atravesándolo llegaremos al centro de interpretación. La laguna, en este caso, quedará a nuestra derecha.

Pero si hablamos de la Laguna de Gallocanta no podemos pasar por alto uno de los mayores atractivos del municipio de Used, a 18 kilómetros de Gallocanta, del que os hablo aquí; se trata de una laguna muy especial: La Zaida. Esta laguna tiene origen común con la de Gallocanta, pero la diferencia estriba en que sus aguas son dulces. 
Esta extensión de terreno, que alberga también numerosas aves en su periodo de inundación, se caracteriza por su compuerta, construída en el siglo XVI, que permite el paso del caudal de las aguas que provienen de la Sierra de Santa Cruz en años alternos, ya que su superficie son campos de cultivo de propiedad comunal que quedan anegados los años en los que la laguna recoge el agua. La apertura o clausura de las puertas suele realizarse en el mes de agosto, una vez que los campos ya hayan sido cosechados.

Visitarla nos pilla de paso hasta nuestro siguiente destino.; para ello, tendréis que regresar por la A-211 dirección Molina de Aragón durante 4 kilómetros y en el cruce, donde encontraréis una gasolinera, girar hacia la derecha para tomar la A-2506 durante escasos kilómetros. Antes de llegar a este cruce a vuestra derecha encontraréis algún camino que os llevará hasta la misma laguna, pero si no sois muy aventureros en la misma A-2506 podréis detener vuestro vehículo y disfrutar de las vistas desde el mirador. Unos metros más adelante de este mirador aparece un camino que si lo tomáis os llevará hasta la Ermita de Santiago, desde donde tendréis una vista diferente de la laguna. Yo os invito a que detengáis el vehículo y caminéis para descubrir los secretos que esconde esta laguna y sus alrededores, como las cuevas que en ella se encuentra.

Continuamos nuestro viaje para visitar otro pueblecito cercano que fue abandonado en los años ochenta, se trata de Pardos, una pedanía enclavada en la embocadura de un barranco que lo hace muy espectacular. Merece la pena recorrer sus calles, pues a pesar del mal estado de las pocas casas que aún quedan en pie, todavía conservan su belleza. Pertenece a la localidad de Abanto y es desde allí desde donde podemos llegar.
Lo haremos mediante vehículo aunque la parte final del recorrido será a pie.

Desde la entrada a Abanto tomaremos la primera calle que sale a nuestra izquierda (Calle Riachuelo que se convierte en Calle Virgen del Pilar) y la continuaremos recta hasta salir del pueblo y encontrarnos con un peirón (cruz de camino). Seguiremos ese camino hasta encontrarnos con un cruce en el que tomaremos el camino de la derecha, el cual seguiremos hasta encontrarnos cerca de Pardos. Una vez nos hayamos aproximado podremos dejar nuestro vehículo y terminar el camino a pie. Existe una ruta alternativa que lleva a la parte alta del pueblo y a la que se puede acceder en coche, se trata de una pista de tierra que desde Castejon de Albarba dista de Pardos unos 10 kilometros.

De vuelta a la A-2506 y tras pasar Abanto, llegaremos hasta la localidad de Monterde. Esta localidad se encuentra a 120 kilómetros de la capital aragonesa y esconde lugares verdaderamente mágicos.

Este pequeño pueblo se caracteriza por estar escarbado en las laderas, al pie de la sierra de Pardos; en la zona norte el río Ortiz lo demarca y sobre este encontramos la colina en la que se asentaba el Castillo de Monterde, del que actualmente quedan muy pocos restos. Este castillo, que ya existía en 1357,  estaba formado por un recinto amurallado con dos torres un patio y una ermita, que recibe el nombre de Ermita de la Vírgen del Castillo. Esta pequeña iglesia esconde grandes tesoros artísticos como sus pinturas góticas, su ábside mudéjar o su imponente retablo gótico. Una cubierta a dos aguas y un ábside semicircular conforman el exterior de esta pequeña iglesia de incalculable valor artístico.

Pero sin duda lo que más llama la atención de sus visitantes, tal vez porque es el elemento que más destaca, es la torre mudéjar de la Iglesia de la Asunción; construida en piedra sillar y rematada con ladrillo en ella destaca su cerámica en verde, blanco y amarillo, lo que la hace diferente.

Pero Monterde no es solo arte, también tiene una buena oferta de rutas para pasear o recorrer en bicicleta y que llevan a lugares muy interesantes. Una de esas rutas es la que nos lleva hasta las Salinas. Existen documentos que sitúan ya estas salinas entorno al año 1300, por lo que es de valorar el magnífico estado que tienen de conservación.

Para llegar podemos empezar el recorrido desde la misma Iglesia de la Asunción; desde allí tomaremos la calle Juan Junquera en dirección hacia la Ermita Virgen del Castillo, al llegar a la torre del castillo continuaremos recto bajando por la calle que nos lleva hasta el río desde donde tomaremos el camino que aparece tras cruzar el puente y lo continuaremos hasta encontrarnos con un cruce de caminos. En ese cruce giraremos hacia la izquierda dirección Nuévalos; continuaremos por este camino hasta que veamos unas parideras y tomaremos de nuevo el camino que sale a nuestra izquierda que nos llevará hasta las salinas y por el que atravesaremos un frondoso pinar. Es un recorrido llano y sin dificultades lo que lo hace idóneo para disfrutar del paisaje.

Desde Monterde continuaremos nuestro viaje dirección Llumes, pedanía del municipio, para detenernos en su cantera, un lugar que invita a la reflexión. Según discurramos por la carretera y antes de llegar al cruce que indica dirección Llumes, Cimballa aparecerá indicado el desvío hacia la cantera. Tomaremos esa pista de tierra, que se encuentra en buenas condiciones, y continuaremos el camino hasta llegar a la entrada de la cantera. Nos recibirán unos enormes bloques de mármol que parecen estar listos para su transporte y que el tiempo dejó allí olvidados. Tras recorrer la explanada a mano derecha se encuentra el acceso a las terrazas donde podremos entender mejor cómo funcionaba esta cantera abandonada.

Visitada la cantera y en dirección hacia nuestra última parada (el Monasterio de Piedra), haremos un alto en el camino en El Lugar Nuevo (o salto de la Requijada) situada en la carretera A-202 dirección Monasterio de Piedra a mano izquierda nos recibirán los restos de una antigua central hidráulica. Tan sólo tenemos que seguir sus instalaciones, descender por las escaleras de carga y pronto aparecerá ante nosotros la imponente cascada. Te invito a descubrir los alrededores usando como guía el río Piedra cuyo cauce está escoltado por inmensos chopos y olmos, además cuenta con una gran variedad faunística.

Para nuestra última parada retomaremos dirección Monasterio de Piedra, habiendo dejado atrás la localidad de Nuévalos, y llegaremos hasta el parque. Los horarios y las tarifas puedes consultarlos en estas páginas que te he enlazado. Puedes obtener tu entrada de forma online con un 10% de descuento aquí. La entrada incluye visita al claustro, al museo del vino y con ella también podrás disfrutar del espectáculo de aves rapaces que te recomiendo. El recorrido del parque es circular y de escasa dificultad; su duración dependerá de lo que quieras detenerte en cada paisaje, lago o cascada. Es una visita que seguro merece la pena.

Si deseas tomar un avituallamiento el Monasterio cuenta con dos restaurantes que podéis consultar en su página web. No obstante fuera del recinto y en la carretera que lleva hasta él, encontraréis el Hotel- Restaurante Las Truchas con un menú por 14€ con una buena variedad de platos de comida casera.

Sin duda se trata de unas tierras poco frecuentadas por el turismo en las que merece la pena detenerse. Os invito a conocerlas, a perderos por sus caminos y a disfrutar de bellos atardeceres desde sus llanuras

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